12 de agosto de 2013

AQUÍ Y AHORA

Sé que no soy nada original si digo que la vida es el aquí y el ahora. Ciertamente me lo creo y “mi ahora” es el momento que estoy escribiendo y el vuestro, el que estáis leyendo. No hay más. Mejor no ocuparse por el mañana, o por lo que ocurrirá dentro de un momento…pero claro, esto es complicado y necesita un entrenamiento.

Los que nos empeñamos en una cosa y no paramos hasta conseguirla, sabemos que no hay nada ni nadie que nos impida llegar a nuestro objetivo. Ciertamente es una cuestión de tiempo. Nunca he considerado la tenacidad como un valor, más bien me he tenido por cabezona, pero ante una situación como la que he pasado, le he puesto un marco de plata y la he colocado cerca de unas estampitas de María Auxiliadora.

No importan los consejos que nos den, las advertencias, los testimonios que leamos…lo que cuenta es nuestra propia experiencia y por muy empáticos que seamos,  nunca llegaremos a ponernos de una forma consciente y real en el pellejo de los demás. Es imposible.

He estado en las dos partes,  primero en la de la invulnerabilidad y después en la de la vulnerabilidad. No voy a decir por cual me decanto pero es evidente que sin equipaje,  se vive mejor. Entonces, digo yo, si la vida nos llena la mochila, ¡algo habrá que hacer con lo que llevamos dentro! ¿o no?. Pues bueno, mi respuesta es vivir. Pero no de cualquier manera. Propongo ser más intensa y fijarme más en todo.

Hace unos meses, terminé un curso de Atención Plena. Se trata de ser consciente de todo cuanto hacemos y “quitar el piloto automático”. A esto se llega a través de la meditación. El curso lo imparten Inma y Joaquín, dos guías maravillosos del mindfulness. Finalizamos el curso de 8 semanas con un día de meditación en la naturaleza y esto fue lo que escribí sobre la experiencia:

“Andar en bicicleta es una de las mayores satisfacciones que he experimentado. Tendría 7 años cuando mi hermano mayor me enseñó. Ese día me puse el traje de sentido del humor y en cada caída, la sonrisa afloraba en mi boca. Daba igual lo que me iba explicando, que si no muevas el manillar, que si mantente recta en el sillín, que si levanta el pié y da al pedal rápido...lo que cuenta es cómo te vas sincronizando y finalmente la experiencia.

Es posible que la meditación sea algo así. Puedes leer acerca de sus beneficios, te pueden explicar cómo hacerla, incluso puedes pensar que has hecho algo parecido…pero una vez más, lo que cuenta es la experiencia.

Para mí es un regalo en 5 sentidos. El olor, el gusto, el tacto, la imagen y el sonido del lugar dónde la hago… y es que la meditación va de mano de la atención plena, de tus sentidos, del estar presente.

Experiencias como la de Barayo son fundamentales para entender de qué va esto del mindfulness. El olor a mar, el sonido de la naturaleza y de su primo el tambor, el tacto suave de la arena en los pies, la vista en el horizonte y el sabor a ti mismo, son los ingredientes que hacen que la experiencia sea más que positiva.

La primera meditación en la naturaleza es diferente. Ni mas fácil ni más difícil, ni mejor ni peor, ni  más intensa ni más débil, ni más larga ni más corta...simplemente es otra cosa a experimentar. 12 personas (número singular),  cada una con su historia,  con sus vivencias, con su fortaleza, con su lucha,  con su templanza… se reúnen  y caminan llevando como aliado al silencio. Casi no nos conocemos, pero hay una unión ahogada, un respeto feroz, una distancia imaginaria que la sabiduría y el sentimiento acortan.

Muchas son las cosas que ves y que sientes ese día, el tambor que suena, salvaje y primitivo que conecta con tu profundidad deseando seguir el ritmo al más puro estilo Isadora Duncan,  los ojos que abro y la piedra en forma de corazón que aparece allí dónde poso la mirada, la dulce melodía natural, la cueva profanada por la curiosidad, la guía de tu compañera, un testimonio , la fuerza y el calor del grupo …pero de todas ellas la imagen de ti mismo, el encuentro personal, la metáfora de tu yo, planea envolviendo el día.

¡Gracias siempre y salud!"






No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada